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El Problema del E-mail Tradicional
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En caso que surja una
disputa sobre el contenido, sobre la hora
oficial de envío o Recibo de un e-mail, el
hecho de archivar el mismo en formato de
soporte electrónico o impreso brindará una
protección mínima para cualquier efecto
presente o a futuro. Con dos clicks del
mouse, una persona puede sufrir
la modificación accidental o premeditada de
cualquier detalle contenido en ese e-mail
standard valioso, y lo peor, que se intente
presentarle el e-mail modificado como si
fuera el original. POR ESAS RAZONES, es
importante considerar que el destinatario (o
cualquier persona que tenga acceso) de un
e-mail importante puede alterar el e-mail
original y posteriormente tratar de
denunciar como fraudulenta la copia que el
remitente tenga archivada. Como se sabe,
incluso el hecho que un e-mail aparezca en
el fólder de “enviado” o “sent” no significa
o no prueba ni el mismo – las manipulaciones
de un e-mail estándar pueden colocar allí
cualquier cosa.
La mayoría de compañías
no cuentan con una protección en caso de una
disputa relacionada con correspondencia
electrónica, y si lo tienen es usualmente
una solución que utiliza archivos (logs)
del servidor o métodos forenses que son de
un costo prohibitivo, que consumen mucho
tiempo y que generalmente no producen
registros completos (i.e. prueba que asocia
el contenido el e-mail con los registros de
e-mail del servidor –logs–). |